¿Cómo es posible que tú, sólo tú estés allí a dónde valla?
¿Cómo es posible que cada gesto que cualquiera haga me recuerde a tí?
¿Cómo es posible que cualquier palabra o incluso letra haga que automáticamente tu imagen aparezca en mi mente?
¿Cómo es posible que esté dedicando la mayor parte de mi adolescencia a tí, sólo a tí?
Dime, ¿cómo es posible que cada día te quiera más y no pare de pensar en tí?
Hasta que tú no me lo digas, no pararé de preguntármelo.
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