Sonríe. ¿Por qué lloras? No es ley de vida estar siempre triste amargándote la vida. Vale, yo no soy la persona más indicada para hablar, pero ¿sabes? He encontrado la manera de tener mis momentos de felicidad. No hablo de estar todo el día sonriendo, como si te hubiera dado un tirón en los músculos faciales, si no que cuando todo está oscuro saber encontrar ese rayo de luz que nos llena de esperanza.
Así que, ¡sonríe! Todo es más bonito cuando le ves el lado positivo ;)
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