Es increíble como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando aún quedaban más de 150 días, y sin embargo hoy hace un mes que fue aquel día. Un día que podría haber sido como otro cualquiera. Pero no, estuve allí, en el Palau Sant Jordi de Barcelona, junto a personas que nunca pensé que llegarían a ser tan importantes en mi vida como lo son ahora. Y los vi a ellos, cuatro chicos que han pasado de ser un grupo normal para mí a ser uno de los más importantes de mi vida.
Sé que nadie sintió lo que yo sentí dentro del recinto. Nadie ha sufrido, llorado, desesperado, trabajado y esforzado tanto para poder ir a ese concierto. Aquel concierto sirvió para demostrarme a mí misma hasta donde puedo llegar para lograr algo que deseo con toda mi alma y para también demostrarme que no todo en mi vida son lágrimas de tristeza, sino que también existen lágrimas de felicidad.
Sigo dando las gracias a todas esas personas que pasaron aquel fin de semana y aquel lunes a mi lado, gracias por hacer de unas simples vacaciones de Semana Santa las mejores de mi vida.
Gracias
Eskerrik Asko
Gracies
Thank You
Merci
Dankeschön
Podría escribir más, pero no encuentro las palabras para expresar tantos sentimientos y emociones.
Incluso en el peor momento consigo sonreír al recordar ese día.
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