lunes, 15 de febrero de 2010

Sueños Rotos

Una vez más, me siento en el suelo de mi habitación y apollo la espalda contra la cama. Hecha un ovillo me pongo a llorar en silencio. No lo puedo evitar, tengo demasiada presión en mi cuerpo. Siento que no puedo más, que no puedo seguir con una vida así, llena de odio, dolor y llantos. Levanto la cabeza y miro el objeto más preciado que tengo en mi habitación: mi guitarra. Aún recuerdo la felicidad que me entró cuándo me la regalaron las Navidades pasadas. Me levanto y voy a por ella, para luego volverme a sentar en el mismo sitio de antes. La coloco encima de mis piernas y empiezo a tocar una de las canciones que me sé. Todavía tengo que mejorar. Sin darme cuenta, las lágrimas han cesado. Ese instrumento es el único que mantiene mi esperanza viva para alcanzar mi sueño. Es difícil de alcanzar, pero sé que si luecho por él, lo conseguiré. No quiero tener más sueños rotos.

2 comentarios:

  1. Oooooooh tia que bonito *-*
    Me he sentido mazo identificada ;_;
    Será porque mi guitarra tambien es muy importante para mi ._.
    En fin,♥

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